Esto me hace muy feliz:


Con mucho orgullo les dejo a continuación un artículo publicado el día de hoy (12/4/2011) en el Diario Oficial. Si me preguntan, me siento muy feliz.

Entre otras cosas, aquí dice que soy seguidor del Liverpool FC…lo cual es muy cierto. Para mi es un gran honor que el Diario haya dedicado dos páginas completas para mi (así es DOS!).

Artículo Completo:

Óscar Villeda: visiones de un talento

Alejandro García  DCA

Con los ojos siempre atentos, el escudo del Liverpool sobre el pecho y una cámara cual grillete en la espalda, Óscar Villeda cosecha día a día parte de la tradición centenaria de testigo, observador y cuentacuentos que ofrece la tarea y oficio del fotógrafo. Ya sea en las entrañas de Tikal, al enamorar a la luna o al curiosear rincones que ofrezcan un festín para su fiel Canon, Coca, como cariñosamente lo llaman sus allegados, mantiene viva esa pasión por el arte visual que, si bien no ha explotado en exposiciones o numerosas publicaciones en el plano nacional, poco a poco se arma un nombre a respetar en comunidades virtuales, redes sociales e incluso en el ámbito latinoamericano. Constituye un brillante –u oscuro, depende del humor– futuro para la fotografía guatemalteca.

Óscar ha tenido como tarea a vicio la fotografía. Villeda mantiene una doble cara respecto a las facetas que representan y caracterizan su imagen. Una, más personal y solitaria; otra, colorida y documental para un cara o cruz de su trabajo. Ambos son igual de trascendentales y meritorias en su trabajo, pero tan distantes entre sí que pareciera que hablamos de dos autores diferentes.

El primer acercamiento que tuvo Óscar con la fotografía fue gracias a un curso práctico en la universidad. “Tomaba fotos con cámara análoga y revelaba a la antigua”, afirma. “Después me quedé con la curiosidad y seguí tomando fotos en mi tiempo libre”. Luego se mudó a los instrumentos digitales. “Entonces”, dice, “una gran influencia fue mi abuelito, Randolfo Ceballos”. Como buen guía dentro de su aprendizaje, Ceballos es fotógrafo profesional. Trabajó en el estudio Servifoto ubicado en la 11 avenida y 9.ª calle de la zona 1. Además, amigos fotógrafos fueron más que todo quienes instruyeron y guiaron al joven artista.

Una vez encaminado, Villeda optó por el autodescubrimiento y una experimentación propia para lograr su estilo. Más allá de los cursos y consejos de terceros, fue la paciencia del fotógrafo, su necedad incluso, lo que logró añejar su talento para alcanzar la fidelidad que hoy podemos apreciar, ya sea como desahogo, forma de expresión, pasión o simple ocio. Su trabajo mantiene una temática tanto personal como documental.

Como previamente se mencionó, el portafolio fotográfico de Óscar se divide en dos grandes ramas que trascienden lo obvio de dividirlo en color y blanco y negro. Ambos aspectos tienen su trasfondo. “El color predomina en mi fotografía documental”, comenta, “en retratar los rincones de Guatemala. Esa rica y colorida tradición no podía ser expuesta sin hacer brillar todos sus matices”. Dentro de su antología de imágenes encontramos güipiles, tortilleras, festivales de pueblo o el proceso para hacer miel.

Pero probablemente el aspecto más valioso para el autor son sus obras en tonos grises. “El blanco y negro es otro mundo. Cuenta la historia diferente y remueve los distractores que el color provoca, enfocando la atención en el objeto principal. Creo que es la forma que narra este estilo lo que me atrae de él”, sentencia. Este es el lado más íntimo y personal de Villeda, al abocarse constantemente a la ausencia. “Sin la soledad no podría vivir”, afirma, “no la impuesta por alguien más, o esa donde el mundo te excluye. Es la que buscás para encontrarte a vos mismo. Ahí es donde nacen estas fotos. Me gusta retratar a las personas mediante su ausencia”.

En su mayoría, el trabajo de Óscar como fotógrafo se caracteriza por ser un simple observador. “Quiero que la gente mire lo que yo vi”, comenta. Es rara la intervención dentro del encuadre, a excepción de una serie de imágenes llamadas vulgarmente La silla, que consiste en situar este mueble fuera de su contexto. La primera de la serie fue en una amplia carretera con nadie a la redonda, que prosiguió frente a paredes de ladrillo o bosques desolados. “Esta serie refleja perfectamente mi lado más personal. Usualmente hago estas fotos cuando necesito estar solo”, explica. Respecto al significado de dichas composiciones se negó a compartir el comentario y dejó abierta la interpretación a los receptores.

Como parte de sus influencias externas, Villeda afirma ser “más que todo” a consecuencia de sus amigos fotógrafos. Sin embargo comparte su devoción hacia dos exponentes. Para su lado colorido y documental, afirma haber sido moldeado a partir de las imágenes de National Geographic: “Desde hace varios años colecciono las revistas. Fue gracias a estas páginas que desarrollé mi faceta documental”. Y, segundo, su enfoque daltónico. Si bien fue creado gracias a la soledad y una introspección artística, la imagen y textura fueron cristalizadas gracias a la intervención de la fotografía del español Chema Madoz.

En el mundo virtual la mayoría de la fama que ha crecido alrededor del nombre Óscar Villeda ha sido en línea. Ha realizado algunas exposiciones con otros fotógrafos como Iván Castro en Cuatro Grados Norte y más recientemente junto a María José Vielman y Luis Sajché en De Museo, zona 14. “Siempre busca darles otro punto de vista a sus imágenes”, afirma María José. “Puede que muchas personas hayan ido a un lugar y todos hayan tomado una foto, pero él siempre busca darle otra perspectiva a su fotografía”. A pesar de no ser un fotógrafo físico en montajes nacionales, su reconocimiento virtual a causa de gran esfuerzo y dedicación le ha hecho acreedor de gran respeto y admiración dentro de comunidades independientes. Aun como un talento en ascenso ha recibido grata retroalimentación por su trabajo.

Como joven y fotógrafo amateur era de esperarse que empezara su carrera en la red social por excelencia, Facebook, y el mejor portal fotográfico en la Web, Flickr. Gracias a esta exposición y la falta de límites y fronteras de dichos portales, su trabajo ha trascendido al resto de Latinoamérica y forjó fuertes alianzas que ayudan a catapultarlo.

El año pasado, el portal Wizart Workshop, un sitio de artistas peruanos, recomendó el portafolio de Villeda a su comunidad. Otro logro fue el ser convocado para formar parte del sitio de artistas Outsider. Otro miembro de este grupo vio el trabajo de Óscar en línea, lo contactó mediante Twitter y lo instó a que formara parte del portal.

Outsider es un grupo web dedicado a la recopilación y difusión de arte a través de música, fotografía, cine y video. Óscar Villeda es el único guatemalteco que figura en esta comunidad. Recientemente se unió al Club Fotográfico de Guatemala, en el que ha logrado el respeto de sus pares y el reconocimiento de su trabajo. Al lado de su difusión virtual, Óscar mantiene su sitio web dedicado no solo como el mejor recopilatorio de su trabajo, sino como un portal de apoyo para jóvenes fotógrafos que empiezan.

Planes a futuro

“Mi sueño más ambicioso es seguir tomando fotos”, afirma. “Es lo que más me apasiona y quiero ver hasta dónde me lleva”. Además de ello, con José García, un amigo poeta de Óscar, planean un proyecto aún sin nombre en el que la imagen narrativa del fotógrafo acompañaría a la poesía descriptiva del poeta. Esta tarea consistiría en una exposición en pareja cuya mitad partirá de las imágenes de Villeda, y la otra mitad, de las letras de García, y cómo estas se complementan.

“Aún estamos dando pasitos de bebé”, advierte el fotógrafo, “pero estamos emocionados sobre el resultado. Me encanta el trabajo de José y creo que al reflejar ambos nuestros lados más personales podemos lograr algo único”.

“Una de las cosas que más me impresiona de él es que siendo tan joven tiene una pasión muy definida por el arte y además es muy dedicado”, afirma el destacado fotógrafo guatemalteco Iván Castro. “He tenido la oportunidad de tomar fotos con él y es muy persistente, sigue tomando fotos hasta lograr lo que quiere. Es un ejemplo de cómo con dedicación un joven a tan corta edad puede lograr imágenes de un profesional”.

En sus portales en línea mantiene actualizaciones diarias de lo que sus ojos y lentes capturan. Dentro podrás ver una visión caótica y poética de uno de los talentos más prometedores del género y el arte nacional. Ya sea al continuar una tradición familiar, o en la búsqueda de una forma digna de expresarse, Óscar Villeda, a sus 23 años, ha logrado capturar con gran elocuencia la diversidad cultural e identidad nacional del país, así como exponerse desnudo ante el espectador mediante una tierna introspección del autor. Define un momento brillante para la fotografía nacional.

Así se vio en la Versión Impresa:


Les prometo que esta no será la última!

Advertisements

8 thoughts on “Esto me hace muy feliz:

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s