La vulnerable vida de las tortugas


De toda la infinidad de especies con las que compartimos nuestra existencia en este pequeño planeta, las tortugas marinas son las que más se llevan mi admiración. Cada ejemplar que está merodeando las aguas de cualquier costa del mundo en este momento, lleva el título de superviviente por excelencia y ha tenido que luchar por su vida incluso desde antes de su nacimiento.

Estar de cerca de estos animales me ha permitido experimentar el delicado balance con el que las cosas suelen funcionar. Nobles, pacíficas y a veces solitarias, las tortugas marinas terminan siendo víctimas de casi cualquier pérdida en este equilibrio.

Desde el momento en que las madres depositan los huevos, camadas de entre 50 y 200 embriones, en agujeros que pacientemente hacen en la arena de la misma playa de la que partieron hace mucho tiempo, las tortugas tadavía dentro de sus huevos se hacen vulnerables a la demanda para el consumo alimenticio para el hombre, por dar un ejemplo. 40 a 60 días después, las que logran salir del cascarón empiezan una carrera desesperada hasta la bendita agua del mar, aunque antes deberán librar algunos obstáculos como aves, perros, cangrejos e incluso lagartos-. Ser tortuga es una tarea difícil, se cree que de cada 1000 ejemplares que nacen en estado natural, solo 1 llegará a ser adulto.

La costa sur de Guatemala, en especial en el bosque de mangle, tiene la dicha de ser uno de los dos ecosistemas a nivel mundial que sirve de refugio natural para algunas especies de tortugas. En el parque nacional de Sipacate, el Naranjo, se encuentra el punto llamado “La poza del nance” en el que tortugas negras del Pacífico adultas encuentran una especie de santuario para su alimentación y apareamiento. Ellas migrarán a México cuando llegue el tiempo de depositar los huevos. Los manglares son parte importante del balance, funcionan como filtros que ayudan a limpiar el agua que sale a la costa, y la que entra, son guarderías naturales para una infinidad de especies de peces, moluscos, crustáceos y aves.

Tuve la oportunidad de liberar pequeñas tortugas parlama recién nacidas. Quién sabe si lograran llegar a la adultez y podrán reproducirse. Por lo menos estoy seguro que llegaron al mar, su hogar. Incluso allí tendrán que evitar otros peces, tiburones y una gran diversidad de depredadores. Para quienes lo logren la naturaleza las premiará con sabiduría y experiencia, esperemos que también les conceda una vida muy larga. Con el tiempo, las cicatrices marcarán su caparazón y algunas algas lo adornarán, ojalá y en algunos años regresen a estas playas, las estaremos esperando.

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

Untitled

This slideshow requires JavaScript.

Advertisements

One thought on “La vulnerable vida de las tortugas

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s